Monday, April 18, 2011

Un océano de belleza

Muy oportuno para estos "días santos". Exactamente así --como el cuate de sombrero rojo-- me siento cuando veo que la mayoría todavía cree en lo sobrenatural, en demonios, en dioses y demás ilusiones (vía Abstruse Goose).

Click para agrandar.

Es un poco triste que a pesar de vivir en una época única, haya gente que se aferre a ideas tan inocentes y anticuadas como las creencias religiosas. Vivimos en una era en donde ya no es necesario temerle al trueno ni a la malaria, una era en donde los telescopios nos abren los ojos a las maravillas del universo y la tecnología nos da de comer, nos viste y nos entretiene. Todo esto ha sido gracias a la curiosidad de unos cuantos que se detuvieron a pensar, maravillados por la belleza de la naturaleza y trataron de entender y de ver más allá de lo que nuestros sentidos nos muestran.

Comparada con la hazaña humana que ha sido el entendimiento de la naturaleza que nos rodea, la religión y sus dogmas no son más que una pálida y tenue candela que alumbró a la humanidad en la oscuridad de sus orígenes. Sin embargo ahora tenemos un mejor instrumento. Afinado y mejorado durante siglos, el conocimiento científico nos alumbra cientos de veces mejor que esa candela.

El niño tiene miedo de soltar la mano del padre cuando está aprendiendo a caminar solo. Pero el niño deberá recorrer su propio camino. Por sus propios medios eventualmente suelta la mano de su padre y supera esa primera etapa.

Post a Comment